...Felicidad Ajena, Divina Felicidad...

Así es, una caja llena de emoción y sentimientos, una caja que requiere paciencia para retener todo su significado, una caja que recupera muchas veces lo perdido un pequeño tesoro que guardar en algún lugar visible para no olvidar su significado.
Una vez vi una película llamada Amelie, y EURECA! encontré mi doble en pantalla gigante. Me gustó mucho dicha película porque Amelie, disfrutaba haciendo feliz a las personas y eso creo que haré en mis tiempos libres (que son bastantes ahora), y pensaré en cómo traer felicidad a personas que creen haberla perdido?. Mi primer paciente es mi amigo, el cual su nombre guardaré, solo es aquel que trataré de ayudar.
Me gusta esto de hacer feliz a las personas, con detalles. Hoy en día, el ser humano ha perdido ese concepto de pequeñas soluciones arreglan grandes problemas.
Gran parte de este trabajo tendrá que verlo Dios, ya que el me guiará en este camino desconocido hacia la felicidad ajena, sin duda creo que estoy comprendiendo un poco sobre qué se trata la felicidad aquella felicidad que no necesita algo a cambio, solo se transmite y contagia tanto al ejecutor como al receptor del momento feliz. Espero ser útil, hasta donde Dios me lo permita.
Bueno eso sería todo por hoy, creo que esto de la felicidad ajena merece un brindis!, es lo mejor que se me ha ocurrido últimamente, es un gran desafío.
Hasta siempre
1 comentario
alguien de por ahí,,, -
me parece muy bien.
opino varias cosas pero me las reservaré para otra ocación.
sólo diré que tienes razón, es tiempo de actualizar el blog
saludos querida!